La imagen captura un interior barroco con una ornamentación grandiosa alrededor de una alta ventana gótica. Los fuertes contrastes entre la luz que atraviesa los paneles de vidrio y las sombras de las decoraciones escultóricas crean una atmósfera dramática. Los estucos ricamente decorados, con numerosos ángeles y nubes, parecen rodear la ventana, mientras que la composición general transmite una sensación de elevación y espiritualidad.
La imagen tiene un carácter monumental, místico y majestuoso. La estética en blanco y negro resalta el contraste dramático de la luz y la sombra, otorgando a la escena una sensación atemporal. La composición dinámica, los abundantes detalles escultóricos y la fuerte carga simbólica crean la impresión de que el espectador se encuentra en un espacio intermedio entre el cielo y la tierra, donde la luz y la sombra narran una historia de fe, espiritualidad y trascendencia.